miércoles, 11 de julio de 2007

"Mas turbado" que nunca



El tema de la “autosatisfacción” es uno de los temas que más se divulgan pero que más se esconden, después del de las relaciones sexuales.

El diccionario define el término masturbarse como “procurarse solitariamente goce sexual”. En la literatura que se encarga de abordar este tema usualmente trata de ver como una opción sana y de conocimiento, es decir al realizar la práctica de la masturbación, el individuo está explorando su propio cuerpo y experimenta el placer de acariciarse con el fin de ir conociendo qué sensaciones nuevas puede alcanzar. Esto estaría aplicado a la juventud, más propiamente a los adolescentes, en plena etapa de la pubertad en que nuevos cambios afectan sus cuerpos así como su psiquis. Asombrándose con los primeros cambios que se dan sexualmente como el desarrollo de las mamas, aparición del vello púbico, excitación, erección, etc. que pueden llevar a dudas que son despejadas por amistades mayores que “tienen más experiencia” en el tema (obviamente mal encaminada). Y la fase culminante es la experimentación del punto más elevado del placer, el orgasmo.

Pero ¿qué hay de aquella persona que ya ha experimentado y explorado cada rincón de su cuerpo y conoce lo que es un orgasmo, que continúa masturbándose? Se cree que la masturbación sólo se da en personas jóvenes (adolescentes) que están conociendo su cuerpo o personas solteras sin pareja estable. Sin embargo estudios de prestigiosas universidades norteamericanas han demostrado en varias ocasiones que éste es un concepto errado, ya que en un alto porcentaje se aplica también a personas con parejas o matrimonios estables. Muchas veces estas prácticas son llevadas como válvulas de escape por frustraciones en la vida amorosa o sexual, impotencia de poder “venirse”, es decir lograr el orgasmo durante el acto sexual.

En esta ocasión nos referiremos al “goce propio” de aquellas personas que encuentran un “respiro” en poder otorgarse goce asimismo. Irónicamente encontré en el ordenador 2 sinónimos referidos a esta expresión como “placer solitario“ y “vicio”

Se dice que el varón es el que lleva la delantera en esta área, sin embargo estudios de algunos años atrás refutan esta teoría, ya que las mujeres, por su condición de tales buscan el sentirse tocadas, sentimentales, amadas, etc. por ende se esconde lo que sucede en sus habitaciones, mucho más que los varones en los baños.


El Onanismo es “alcanzar la excitación sexual a través de métodos artificiales”, según lo define así el Diccionario. Por esto se da la práctica, generalmente, cuando se carece de compañía. Esto es lo que se debe controlar estrictamente, ya que el onanismo busca cualquier medio que lleve a pensamientos eróticos o sexuales para justificar la masturbación.

Es cierto que ésta es una técnica que se realiza de manera solitaria sin la participación exclusiva de otra persona, pero algunos incluso prefieren realizarlo en compañía de la pareja como medio de estimulación. Además se considera anónima, ya que no se comenta con algún orgullo que se practica esta acción.

Esto se considera normalmente como una práctica saludable, siempre y cuando ésta no perjudique las actividades normales de la persona, tanto físicos como mentales. De lo contrario estaría cayendo en un vicio.

Primeramente definamos qué es un vicio. Este término lo define el diccionario como la “disposición o tendencia acostumbrada a lo malo”. Esto se da cuando la persona cae en la costumbre de realizar esta práctica más a menudo que lo normal. Aunque la palabra normal está definida por cada individuo en cuanto a su ritmo y exigencia sexual.

El efecto obsesivo se da cuando las personas tienen deseos permanentes de auto-complacerse, y en todo momento tiene la idea fijada en ese punto, afectando sus pensamientos normales por ideas que le lleven a recordar esta práctica.

El factor compulsivo es un paso adelante del obsesivo, esto se da cuando el individuo, además de tener una idea fijada en la masturbación, lo lleva a cabo al menor pensamiento de autosatisfacción. Esto es comúnmente denominado por el vulgo como “vicio”.

Aunque tocamos el tema seriamente podemos también agregarle un condimento sarcástico sobre la masturbación:

No está penada por Ley.
Es un acto natural, se da en la naturaleza, también los animales lo realizan.
Es una práctica ancestral.
Es la opción más económica en sexo.
Es ideal para los egocéntricos.
Se ahorra la quejas de tener una pareja.
No necesita siquiera salir de su casa.
Le permite hacerlo a la hora en que Ud. desee.
Que tu mano izquierda no se entere qué es lo que haces con la derecha.

La práctica de tratar de alcanzar el goce sexual es recomendable cuando la persona se sienta en un alto grado de excitación sexual, y no buscar a través de este medio para excitarse. En cuanto a la frecuencia, sólo el ritmo sexual de la persona lo dirá, pero particularmente se recomienda a la juventud máximo una vez por semana y mínimo una vez al mes; para los adultos, mínimo 3 ó 4 veces al año.

Estos parámetros no son, sin duda, limitantes sino al contrario es una referencia, además de una recomendación, para aquellos que buscan números y tratan de encasillarse en un determinado rango.

Si desean conocer sobre algún tema específico sobre el que deseen que desarrolle como fuente de información no duden en solicitarlo escribiéndome en “Comentarios”, sólo un clic y estaremos conectados.

Adiós.

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